Sensores y Transductores

 

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En un sistema de automatización industrial podemos encontrar la importancia que representan los sensores y transductores en cuestiones de seguridad.

Un sensor detecta los distintos tipos de materiales empleados en un proceso con la finalidad de transmitir una señal en buen estado. Es de vital importancia estar asesorado con respecto a su tipo de carcasa, la distancia operativa, los datos eléctricos y sus conexiones.

En cuanto a la mejor medición posible de variables nos encontramos con los Transductores. Ara quienes los desconocen, son aquellos que transforman un tipo de variable física como de fuerza, presión, temperatura y velocidad.

He aquí los términos de calibradores de tensión, los termopares y los velocímetros. Cada uno de estos consta en un sensor que mide aquella variable de interés dentro de una industria ya sea alimenticia, comercial o manufacturera.

Es de vital su procedo de calibración para poderse establecer la medición entre las variables requeridas. Hay dos tipos de transductores: analógicos y digitales. La primera ronda en el valor del voltaje mientras la segunda radica en el conjunto de bits transmitidos.

Un transductor debe proporcionar una exactitud en su medición, precisión en los valores, un buen rango de funcionamiento y velocidad en respuesta, fácil de calibrar y fiabilidad. De lo contrario, se corre el riesgo de encontrarnos ante una información errónea, lenta e incompleta.

Para no ir lejos, un transductor puede ser un micrófono, unos audífonos, cualquier pantalla, cámara de video o fotografía, los teclados, un sistema de alarma, ventilados, calentón… Están en todos lados porque forman parte de nuestras vidas.

Inclusive el cine recurre a su uso, en especial dentro del género de ciencia ficción como se pudo observar en la última entrega de Star Wars: El Despertar de la Fuerza donde la Base Starkiller succiona el fuego del Sol administrándolo en una especie de arma similar a la Estrella de la Muerte.

Inclusive en Elysium, Matt Damon usa un exoesqueleto conectado a su cerebro que le permite desenvolverse con mucha más fuerza de lo que un simple humano podría generar. Aunque no lo crean este equipo ha sido modelado por un grupo de neuro-cientificos en Brazil consiguiendo que una persona paralizada pudiera patear una pelota.

Por tanto, la tecnología va avanzando en formas que nadie pudo haberse imaginado y todo gracias a estos sensores y transductores que se han vuelto en una extensión fundamental no sólo de la robótica sino inclusive de nuestra vida.

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